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¿Tienes una personalidad codependiente?

 

¿Precisas que las personas especiales en tu vida te necesiten? ¿eres absolutamente devoto con tu ser amado?

La codependencia a veces aparece de forma gradual, no solamente en el contexto de las relaciones románticas, sino que se puede entablar en amistades y con familiares.

Si tu estado de ánimo, felicidad e identidad, dependen en buena medida de otra persona con la que tienes una relación estrecha, al punto de no creer poder avanzar, ¡ten cuidado!

Quizá estés pensando ¡tal vez soy codependiente!, ¿pero, qué tan malo puede ser?

La verdad es que sin darte cuenta estás perdiendo  gran parte de tu autonomía, razón suficiente para modificar esta conducta de raíz. Continúa leyendo y comprenderás al respecto.

Lee nuestra guía sobre las 20 señales de que eres una persona muy intensa

Exactamente ¿qué es la codependencia?

 

La “dependencia” aparece cuando algo que no es una necesidad básica, se vuelve imprescindible para sentirnos bien.

Por ejemplo: las drogas, el azúcar, el enamoramiento, la adrenalina, entre otros. Como vez, casi “cualquier cosa” puede desencadenarla.

El problema es que nos quita buena parte de nuestra libertad y de nuestra identidad, además que cualquier abuso nos daña de una u otra manera.

La codependencia sin embargo, solo puede existir entre dos seres humanos, pues implica subordinación mutua, una simbiosis en la cual las vulnerabilidades se hacen fuertes y comienzan a definir a ambas partes.

En otros términos: las personas que la padecen se necesitan de forma antinatural, o sea, de una forma que en lugar de ayudarlas a crecer, las estanca y les hace daño.

Mientras que uno se siente profundamente vulnerable e impotente, el otro toma el rol de un control absoluto.

En el fondo, ambos se necesitan con igual intensidad, solo que de maneras ligeramente distintas.

Casi siempre, una de las partes toma el papel pasivo o de víctima, y la otra el activo o de victimario.

Estas relaciones pueden ser muy complejas, y los roles de ambas partes pueden ir variando de un momento a otro.

De tal forma que las decisiones, actitudes y acciones comienzan a girar alrededor de mantener la relación tóxica, en donde ninguna de las partes es protagonista.

Signos de que estás en una relación codependiente

 

Normalmente estas personas siguen patrones de comportamiento que interfieren directamente con su salud emocional, autonomía y capacidad de encontrar un sentido en la vida, independientemente de la relación.

Con frecuencia, podemos encontrar uno o varios de estos signos en estas relaciones:

1. Una de las partes ostenta un exceso de control sobre la vida de la otra.

2. Es difícil o imposible tomar decisiones de forma individual.

3. Alguno o ambos desalientan el impulso de crecimiento social del otro.

4. La comunicación es difícil, y está marcada por los chantajes y las amenazas.

5. Ambas partes intentan que la otra se comporte de cierta manera mediante la culpa o la pasivo agresividad.

6. Se busca la aprobación del otro, más que la de uno mismo.

7. Hay una falta absoluta de auto confianza y autoestima. Uno o ambos integrantes sienten que deben mantener la relación a toda costa porque es “lo mejor que podrán conseguir”.

8. Los sentimientos propios pasan a segundo plano, y a veces son difíciles de identificar.

9. Una de las partes siente una responsabilidad excesiva hacia la otra, sin comprender que es un ser humano autónomo.

10. Existe la creencia inconsciente de que por medio de la abnegación o el control, se terminará poseyendo o atando completamente al otro.

¿Cómo se manifiesta una relación codependiente?

Vamos a darte algunos ejemplos de situaciones típicamente codependientes:

a) Tu novia es excesivamente celosa, te hace sentir mal siempre que interactúas con otros, y constantemente está revisando tus movimientos.

b) Has cambiado tu conducta para tratar de “no darle motivos” y has dejado de hacer cosas que te gustan y ver las personas que quieres.

c) Tu pareja tiene una dependencia al alcohol o las drogas -que frecuentemente la lleva a ser agresiva o disfuncional- y tú intentas “salvarla” de manera pasiva o tomas una actitud abnegada, en lugar de confrontarla para que cambie, o simplemente sientes que no puedes salir de esa relación.

d) La otra persona es excesivamente demandante de atención. Siempre que tú quieres hacer algo por tu cuenta te chantajea, y amenaza con terminar la relación o lastimarse, o simplemente ejerce alguna estrategia pasivo-agresiva.

e) Caes en los chantajes y te sientes culpable siempre que intentas hacer algo para ti mismo.

f) La vida y las decisiones del otro comienzan a girar alrededor de tus deseos, y tú promueves esta situación, o no haces nada para que recupere su autonomía.

g) Tienes que sacrificar un poco de tu personalidad o de tus deseos para que la relación funcione, y ambos se quedan estancados en lugar de crecer como individuos.

Lee nuestra guía sobre cómo dejar de ser intenso en tus relaciones con esta guía paso a paso

¿Siempre es mala una relación codependiente?

Por desgracia sí. Quizá ya te diste cuenta de que estás en una relación codependiente, pero también reconoces que no todo está mal y hay algunas cosas buenas o algunas áreas en las que tienen una dinámica aceptable.

Por definición, la codependencia no es ni buena, ni aceptable. Tiende a ir en aumento y esto siempre impacta negativamente tu capacidad de crecer y desarrollarte como ser humano.

La buena noticia es que se puede superar siempre y cuando ambas partes estén conscientes del problema y dispuestas a trabajar juntas para cambiar.

Si estás en una relación de este tipo y la otra parte no quiere o no puede aceptarlo, lo mejor que puedes hacer es encontrar la forma de alejarte de tu pareja.

En cambio, si ambos han tomado la decisión de superar el problema, pueden recurrir a varias estrategias muy efectivas como por ejemplo:

#1 Acudan a terapia de pareja

Por mucho, ésta es la mejor alternativa para que ambos terminen de identificar el problema, junto con las causas de este y sus emociones individuales, que quizá estén demasiado interconectadas como para que las puedan interpretar solos.

#2 Definan tiempo para ustedes mismos

Puede ser un día a la semana, un par de horas al día o una semana completa al mes, dependiendo de su dinámica.

El punto es que decreten un tiempo sagrado e individual, en el que la otra persona puede hacer cualquier cosa que le plazca sin que ello derive en chantajes y culpa.

#3 Retomen sus metas personales

Cuando estamos en una relación tóxica, nuestras metas y objetivos se van difuminando hasta que desaparecen.

Recuerda ¿cuáles eran tus sueños antes de entrar en una relación así? Reencuéntralos y persíguelos.

#4 Retoma el contacto con otras personas

Una de las consecuencias más puntuales de la codependencia es el aislamiento. Para terminar con esto, tienes que volver a darles espacio en tu vida a tus amigos, familiares y contactos laborales.

Si aparece la culpa o sientes que estás haciendo algo mal, recuerda que es solo una sensación pasajera que proviene de tu condicionamiento anterior, y que podrás romper con un poco de voluntad.

Conclusión 

La codependencia puede expresarse de muchas maneras. Ser tremendamente obvia o increíblemente sutil. Aparecer en forma de violencia o de “amor desmedido”.

No importa qué rostro adopte, es una condición dañina que debes identificar y superar para poder ser plenamente feliz en la vida.

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Escrito por: Assul García

Psicóloga graduada de la Universidad Nacional Autónoma de México. Se ha especializado en la divulgación en línea de temas de salud y problemas psicológicos. Linkedin

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