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20 señales de que eres una persona muy intensa

Veamos si puedes identificarte con alguna de las siguientes circunstancias:

Puedes desahogar tus sentimientos más profundos con cualquier persona, aunque se trata de un desconocido.

Si un compañero en la oficina con quien no tienes una relación cercana no te saluda, te preocupas por eso toda la semana y hasta sientes que van a despedirte.

Te enamoras perdidamente de alguien con quien solamente has hablado una vez por Facebook, y termina bloqueándote.

¿Te identificaste?

Entonces es probable que seas una persona intensa.

Según los psicólogos, una de cada diez personas puede calificarse como “intensa”. Una de cada cien personas es super intensa.

Si constantemente sientes que eres una víctima indefensa de tus emociones, que te secuestran y te llevan por donde quieren, sin importar que se trate de amor, enojo, tristeza o preocupación, deberías leer este artículo hasta el final para que sepas de una vez por todas si eres o no una persona demasiado intensa.

Lee nuestra guía sobre cómo iniciar una conversación con cualquier persona

20 señales de que eres intenso

Si tus familiares y amigos te están diciendo una y otra vez que eres algo exagerado o que reaccionas con mucha intensidad a las cosas, es probable que seas justo ese uno entre diez.

O, incluso, que seas uno de cada cien: muy intenso.

La realidad es que todos somos diferentes y sentir las emociones de forma más intensa que los demás no tiene nada de malo, pero a veces eso puede llegar a niveles peligrosos o que simplemente no son muy buenos que digamos para tu vida social.

1.- Tu humor cambia con mucha facilidad

Un segundo estás radiante de dicha y al segundo siguiente, estás sumido en la depresión más absoluta por algún detalle sin importancia. ¿Te suena? bueno, así es con las personas intensas.

Los demás son bastante precavidos porque saben que tus cambios de humor también implican que alguien te caiga de maravilla un segundo y al siguiente quieras agredirlo.

2.- Le das vuelta al mismo pensamiento por horas

Alguna vez te ha pasado “literalmente” que todo el día tienes pensamientos similares a estos:

9:00 am: El vecino me vio feo.

10:00 am: Quizá está molesto porque saqué la basura media hora antes de que pasara el camión.

11:00 am: Es probable que en la junta de colonos se queje de mí.

12:00 am: Tal vez ya se haya quejado varias veces con los demás vecinos. Quizá TODOS me odian.

1:00 pm: Tal vez he estado haciendo algo terriblemente mal sin darme cuenta.

2:00 pm: ¿Y si los vecinos deciden ahuyentarme ponchando las llantas de mi auto?…

…12:00 am: -Vecino, le informo que como me toque el auto, ¡¡¡yo le destrozo el suyo!!!

3.- Planeas las cosas que vas a decir con días o semanas de antelación

Hay cosas que es importante planear: los viajes, los discursos, los exámenes profesionales, etc.

Pero si pasas semanas acomodando la maleta, o pensando y repensando qué le vas a decir a esa chica para invitarla a salir, o qué vas a poner en un correo de aplicación laboral, es posible que exageres un poco la importancia de las cosas.

Así es, una de las particularidades de las personas intensas es que son algo obsesivas.

4.- Te abres con los demás demasiado rápido

Claro. La cajera del super parece alguien de confianza ¿por qué no desahogarnos con ella con respecto a nuestra última decepción amorosa? O quizá, alguien en el transporte público te preguntó la hora, y tú terminaste contándole la idea completa de la novela que nunca has escrito.

Para ti puede ser algo muy normal. Pero para las demás personas es un poco incómodo. Como la gente por lo general es más reservada, sospechan de tus actitudes y terminan por pensar que eres un loco.

5.- Se te olvida parpadear

Ponerle toda nuestra atención a las personas que nos rodean está muy bien. Pero quedarnos viendo fijamente y sin pestañar puede ser un poco intimidante para los demás.

Sabemos que no es tu caso, pero justo así miran los psicópatas.

Esto puede deberse a que estás muy empeñado en demostrarle a la otra persona que te interesa lo que dice, pero ¿has considerado relajar un poco tu exceso de atención?

6.- Te sientes excesivamente identificado con personajes de ficción

Las personas intensas son el prototipo ideal del fan #1 de cualquier saga de ficción. La guerra de las galaxias, Harry Potter, los juegos del hambre… etc.

Quizá sea un poco intenso pensar que escribieron la saga de “El señor de los anillos” pensando en ti ¿no?

7.- Quieres ayudar a todo el mundo

Si las causas sociales son tu droga favorita, y te subes al barco de cualquier altruismo, colecta o beneficencia, pero luego te distraes por cualquier cosa.

Y se te olvida lo que minutos antes era tu nueva causa social, es probable que tu interés se daba más a que eres intenso que a que realmente sea lo tuyo en la vida eso de salvar focas en el ártico.

8.- Tienes una gran convicción sobre… todo

Si a medida que vas hablando de un tema, aunque este sea completamente nuevo y desconocido para ti, eres propenso a formarte una opinión inamovible y defenderla a capa y espada, eres intenso.

No dudamos que tu convicción sea genuina, pero si la formas tan rápido, es probable que no se sostenga por mucho tiempo.

Lee también nuestra guía sobre los 10 hábitos de personas carismáticas que puedes adoptar

9.- Utilizas un lenguaje dramático

Si en lugar de simplemente decirle a alguien que te está molestando “ya deja de %”#%&%”, le dices algo así como:

“¿Qué no te das cuenta, bárbaro insensible, de que tus palabras palurdas alteran mi paz mental?”

Es porque eres intenso y quieres expresar tus emociones al mismo nivel en que las sientes.

10.- Escribes mensajes muy largos

Una cosa que se agradece es que mandes toda una oración con sentido en un solo mensaje de texto, y no dividas cada palabra y aprietes “send” antes de escribir la otra.

Pero si tus mensajes de texto se parecen más bien a tratados completos de filosofía… ¡adivinaste! La otra persona, además de horrorizarse ante el panorama de leer todo eso, pensará que eres intenso.

11.- Pones absolutamente toda tu atención en algo que te llama la atención

Si un día antes del super tazón no sabías nada de football americano y un día después no hablas de otra cosa, es porque tu atención se focaliza intensamente en las cosas que son nuevas para ti y que te interesan. Sin medias tintas.

El problema es que mañana te llamará la atención alguna otra cosa, y botarás tu interés reciente por otro igual de pasajero.

12.- Eres bastante imprudente

Las personas intensas tienden a sacar temas de conversación incómodos o políticamente incorrectos en conversaciones perfectamente normales. Por ejemplo, a mitad de la clase:

“Profesora, no entiendo la pregunta dos del cuestionario, por cierto, escuché que se divorció, ¿es vedad?”.

13.- Todo y todos te preocupan todo el tiempo

Si tienes una capacidad insospechada para llevar todo al punto de la tragedia en tu cabeza y hacer tuyos problemas que quizá ni siquiera existen, es muy probable que seas intenso.

Si tú mejor amiga rompió con su novio y tú no puedes dormir pensando que se va a suicidar, o si una fuga de gas que ocurrió hace dos semanas a tres colonias de distancia te mantiene dando saltos de nerviosismo, puedes estar seguro de que eres uno de cada diez.

14.- Eres exageradamente honesto

No tienes miedo de decir la verdad y expresar tus sentimientos al 100%, aunque sean políticamente incorrectos o puedan meterte en un montón de problemas.

15.- Es difícil para los demás seguirte el ritmo en conversaciones

Hablas muy rápido y cambias el hilo de la conversación cada dos segundos. Para las personas que no estén entrenadas en tu forma de hablar, puede ser una verdadera pesadilla entender lo que quisiste decir.

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16.- Eres demasiado demandante en tus relaciones

Las personas intensas se caracterizan por generar vínculos emocionales con mucha más rapidez y expectativa que los demás.

¿Cómo sabes que eres intenso en tus relaciones? Fácil, llevas un par de días saliendo con alguien y ya estás pensando cómo le van a poner a sus hijos.

17.- Necesitas que todo tenga un significado profundo

Si intercambiar un saludo sencillo con alguien te deja con un mal sabor de boca porque no tuviste la oportunidad de decir u obtener algo emocionalmente significativo del encuentro, es altamente probable que seas una persona intensa.

18.- No le das espacio a los demás

Aunque no te des cuenta, a veces invades el espacio personal o existencial de las personas que te agradan, ¡lo que termina por espantarlos!

19.- Eres demasiado enamoradizo

¿Encuentras al amor de tu vida un par de veces a la semana? ¿Además lo anuncias a los cuatro vientos? ¿Todos tus amigos ponen la misma cara cuando les dices que -ahora sí- encontraste a tu media naranja? Admitámoslo, eres intenso.

20.- Quieres pasar todo tu tiempo con tu persona favorita

El problema es que tu persona favorita cambia cada cinco minutos, y además no le das mucho tiempo que digamos al otro para adaptarse a tu entusiasmo sin límites conocidos.

 

Si de 20 razones, te identificas con 9 o más, eres altamente intenso. Trabaja en mejorar estos aspectos porque vas a terminar alejando a la gente de tu lado sin darte cuenta. No queremos terminar solos ¿o sí?

¡El problema no es ser intenso, es ser muy intenso!

Cuéntanos ¿te gustó lo que acabas de leer? ¿Conoces más características de las personas intensas? ¡Compártelas con nosotros en los comentarios!

 

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