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15 Trucos psicológicos que te harán tu vida más fácil

¿Cómo puede ayudarte tu playlist a tomar mejores decisiones? ¿Cómo saber quién es realmente inteligente y quién solo es presumido? ¿Cómo hacer que alguien tome rápidamente una decisión que te conviene?

Conocer cómo funciona el cerebro y la psicología humana tiene muchas ventajas y nos ayuda a mejorar nuestra calidad de vida, influir en los demás y ser más felices. Aquí están los 15 secretos psicológicos sobre nosotros:

1. El efecto Dunning-Kruger: Las personas que se creen ignorantes en realidad son las más inteligentes… ¡Y viceversa!

¿Te has topado alguna vez con el típico genio que se subestima constantemente? ¿Y qué tal el ingenuo que insiste en que lo sabe todo?

Hay un fenómeno muy famoso llamado efecto Dunning-kruger, que explica por qué las personas inteligentes piensan que no lo son tanto, mientras que las personas tontas sienten que son más listas de lo que son en realidad.

Todo tiene que ver con la perspectiva que tenemos sobre nuestra propia ignorancia. Cuando comienzas a investigar sobre un tema y a volverte bueno en algo, al mismo tiempo te vas dando cuenta de lo mucho que aún te falta por aprender y descubrir. Por eso, mientras más sabes, más ignorante te sientes.

Por lo contrario, una persona que tenga una visión muy limitada sobre las cosas o muy poca cultura, sentirá que conoce todo lo que necesita saber e incluso que tiene más talento que los demás.

Por ejemplo, alguien que ha leído muy poco puede escribir un poema bastante malo, pero como no tiene punto de comparación sentirá que acaba de escribir una obra maestra.

Sin embargo, un literato experto escribirá un poema excelente, pero lo corregirá una y otra vez y pensará que no es tan bueno, simplemente porque se está comparando con el talento de grandes escritores.

2. ¿Quieres superar una ruptura? No lo sobreanalices, ¡mejor baila!

¿Te has preguntado por qué el rechazo de un amigo o una ruptura amorosa son tan difíciles de sobrellevar, aunque racionalmente sepas que no es para tanto?

Esto se debe a que el cerebro humano procesa el dolor físico y el emocional de la misma manera.

Es decir, así como no puedes escapar del dolor de un puñetazo simplemente pensando que no te lastima, tampoco puedes escapar del daño emocional sencillamente racionalizando la situación, pese a que todos tus amigos se empeñen en decirte que no vale la pena sufrir por algo así. Tu cerebro lo sabe, pero tu corazón no.

La buena noticia es que así como puedes aliviar el dolor físico con una aspirina, el dolor emocional puede aliviarse con actividades que te distraigan y promuevan la segregación de serotonina, dopamina y endorfinas.

Salir a bailar o pasear a tu mascota puede ser, de hecho, mucho más eficiente que quedarte sentado analizando el tema una y otra vez.

3. Tu cerebro manipula tus recuerdos

¿Crees que puedes recordar las cosas en tu cabeza tal cual sucedieron en realidad? Pues no estés tan seguro.

Científicos de la cognición y la memoria han descubierto que en realidad no recordamos los eventos directamente, sino que recordamos la última vez que los recordamos, exactamente como si se tratara de un teléfono descompuesto.

Por eso, podemos recordar de forma más fidedigna lo que comimos ayer, que eventos trascendentales más antiguos, como el día de nuestra graduación o nuestro primer beso.

Cada vez que “recuerdas un recuerdo”, tu cerebro lo distorsiona un poco de acuerdo con varios factores entre los que se incluyen: tu estado de ánimo, los objetos y las personas que te rodean, la intención por la cual lo rememoras, etcétera.

Con los años, hay algunas memorias que se sienten muy nítidas, pero que en realidad son completamente distintas de las que creamos originalmente. ¡Cuidado! Esto puede pasar también con memorias muy recientes.

¿Te has preguntado por qué los integrantes de una pareja pueden recordar exactamente la misma discusión de maneras muy distintas al día siguiente? Esto se debe a que los recuerdos que formaron estuvieron muy influenciados por sus propias opiniones, expectativas y creencias. Es decir, aunque es una memoria muy reciente, no es una memoria objetiva.

4. ¡Tu playlist de Spotify puede arruinar o mejorar tu día!

Seguramente eres consciente de cómo escuchar una canción alegre y positiva te hace estar de mejor humor. Pero… ¿sabías que este fenómeno va mucho más allá de tu estado de ánimo y llega hasta tus procesos cognitivos?

Un estudio en el 2011 demostró que la intención de la música que escuchamos afecta significativamente la forma en que vemos al mundo. Se le pidió a una serie de sujetos que identificaran rostros alegres o tristes mientras escuchaban una selección de música de varios géneros.

Los resultados fueron sorprendentes: las personas que estaban escuchando música depresiva percibieron más caras tristes o enojadas que los que estaban escuchando música feliz, y viceversa.

Esto se debe a un fenómeno llamado “expectación perceptual”, o sea, cuando tus oídos escuchan una cosa, tus ojos esperan ver algo congruente y eso afecta la percepción (también aplica al revés, si estás viendo un video de gatitos jugando y escuchas una melodía triste, es más probable que la interpretes de forma más positiva).

Por eso, la playlist correcta durante la mañana o las horas de trabajo o escuela, puede hacerte sentir que el mundo es menos (o más) hostil, y eso impacta en tus decisiones y tu rendimiento. ¿La recomendación? Trata de escuchar música positiva siempre que vayas a interactuar con otros.

5. El sarcasmo puede servir para medir la inteligencia

Aunque el sarcasmo muchas veces puede ser hiriente y estar fuera de lugar, la realidad es que, en el fondo, tendemos a confiar más en las personas sarcásticas que en aquellas que no lo son. Esto se debe a que existe una correlación positiva entre el nivel de sarcasmo de un individuo y su inteligencia, su agilidad mental y su creatividad.

No siempre somos conscientes de esta correlación, pero todos la sentimos de una manera u otra y es por eso que las personas sarcásticas pueden resultarnos tan atractivas e incluso simpáticas.

Así que la próxima vez que te digan que el sarcasmo es uno de los rasgos que te definen, agradécelo, ya que se trata de un halago.

6. Puedes usar al sol como antidepresivo

Las tasas más altas de depresión y suicidio corresponden justamente a los países que menos luz solar reciben en el año.

¿Has notado cómo salir al exterior durante el día puede hacer que tu estado de ánimo cambie de manera instantánea? Esto se debe a que el cerebro reacciona a la luz natural de varias maneras positivas.

La vitamina D que el cuerpo humano produce cuando se expone al sol promueve que se liberen hormonas que te hacen sentir mayor bienestar y energía.

Basta con una caminata diaria de 10 minutos para que recibas todos los beneficios y te mantengas alejado de los antidepresivos. ¡No olvides usar protector solar!

7. Dormir demasiado te hace el mismo daño que dormir demasiado poco

Todos conocemos esa típica sensación de desvelo que nos acompaña todo el día cuando no hemos dormido bien. Pero también esa extraña modorra de los domingos cuando hemos despertado al mediodía después de nueve o diez horas de sueño supuestamente “reparador”.

Cuando se trata de dormir bien, “más” no equivale a “mejor”. El sueño se regula mediante ciclos que en cada persona tienen una duración distinta, pero normalmente oscilan entre la hora y media y las dos horas.

Una noche de sueño ideal es cuando cumplimos de principio a fin cuatro o seis de estos ciclos y por eso el número mágico de los especialistas es de ocho horas.

Esos cinco minutos extra en cama podrían ser más perjudiciales de lo que crees, porque te harán iniciar un nuevo ciclo de sueño que al final no vas a terminar. Lo mejor es que saltes de la cama en cuanto te sientas despierto y no dejes ganar a la pereza.

8. Recordamos con más facilidad la información del principio y el final en una charla

¿Quieres que a alguien se le grabe muy bien lo que le estás diciendo? Entonces, utiliza esta fórmula: repítele al principio y al final la información puntual que necesitas que recuerde y, en medio de todo, mete las explicaciones o detalles.

Por ejemplo: necesito que pases a la tintorería por mi traje para mañana y después al supermercado por manzanas. Te lo pido porque mañana tengo una junta importante, vienen a cenar mis padres y quiero hacer pie de manzana, y no tengo tiempo de pasar yo misma a hacerlo. ¡No lo olvides! Pasa a la tintorería y por las manzanas.

Como puedes ver, la información más importante está acomodada al principio y al final. Así te aseguras de que tu receptor no la pierda.

9. Lo negativo tiene más peso psicológico que lo positivo

Este rasgo pesimista no es precisamente agradable, pero así funciona nuestro cerebro. Si alguien te cuenta cinco cosas positivas de otro, bastará con que te cuente una sola cosa negativa para que tu opinión sobre esa persona vuelva a ser neutra.

Por lo contrario, si alguien te cuenta algo negativo y después algo positivo, tu opinión seguirá estando sesgada hacia lo negativo.

Así que la próxima vez que quieras mejorar la mala opinión que alguien tiene sobre ti, necesitarás mostrarle al menos cinco cosas agradables para que cambie de parecer.

10. Mientras más estricta sea una regla, más desearemos romperla

Los psicólogos descubrieron hace mucho un fenómeno llamado reticencia. Mientras más estricta o arbitraria parece una regla, más deseos tendremos de romperla.

El mismo comportamiento puede solicitarse mediante una regla explícita, mediante una sugerencia o mediante una explicación, y estas dos últimas maneras de hacerlo suelen ser mucho más eficientes.

De hecho, la reticencia hacia las reglas es uno de los principios que mueven a la psicología inversa. ¿Quieres que alguien reticente haga algo? Ordénale justamente lo contrario.

11. Puedes detectar si alguien te miente fijándote en sus ojos y sus manos

Expertos en Psicología del comportamiento y la expresión, como el famoso Paul Ekman, descubrieron que cuando las personas mienten hay un sinfín de detalles en su lenguaje corporal que los delatan.

Normalmente, las personas que mienten solo sonríen con la boca, pero verás en sus ojos la misma expresión fría y concentrada. Además, el movimiento de las manos se vuelve mucho menos espontáneo y frecuente.

12. Confiamos más en las apariencias que en las acciones

Si estuvieras en una joyería y vieras a una señorita muy bien vestida entrar, tomar un collar e irse, seguramente buscarías alguna justificación para su comportamiento, como pensar que trabaja allí, antes de sospechar que está robando.

Por otra parte, si vieras entrar a un vagabundo que solo está mirando, sospecharías que quiere robar algo incluso cuando no esté haciendo nada malo.

Dicen que las apariencias engañan y esto es verdad en el sentido de que, la mayoría de las veces, las primeras impresiones inclinan de forma drástica la forma en que los demás nos perciben. Por eso, todos procuramos ir impecables a las entrevistas de trabajo y a las citas románticas.

13. Cualquier tarea novedosa requiere de toda nuestra atención

Aunque para algunas cosas podamos ser “multitarea”, como cantar nuestra canción favorita y manejar al mismo tiempo, la realidad es que cuando aprendiste a manejar no hubieras podido cantar, ni platicar ni pensar en la lista de las compras al mismo tiempo.

Cuando alguna tarea o información que no habíamos absorbido antes se nos presenta, debemos ocupar toda nuestra atención en ello y comenzamos a dejar de lado lo demás.

Por eso, es muy común que en los trucos de magos e ilusionistas, estos distraigan a la víctima con alguna tarea que requiera que focalicen su atención, como sumar veinte más diecisiete o contar cartas. Así engañarlas —e incluso quitarles el reloj— se vuelve relativamente sencillo.

14. El cerebro selecciona la información en la que le conviene creer

En realidad, somos mucho menos objetivos de lo que creemos. Nuestro cerebro está diseñado para recabar datos de forma selectiva y le da prioridad a los que resaltan del resto y a aquellos que coinciden con nuestras creencias. El resto de la información simplemente la desecha, la pasa por alto o la contradice.

Así que la próxima vez que estés seguro de que las personas de signo sagitario son más amables, recuerda que podrías haber pasado por alto a varios individuos de este signo que fueron groseros contigo, simplemente porque se trataba de información que no coincidía con tus expectativas.

15. Puedes manipular la elección de una persona dándole pocas opciones

Si le preguntas a un niño qué sabor de helado quiere, probablemente pases treinta minutos esperando que se decida por alguno de los quince sabores de la heladería. Pero si le preguntas ¿quieres tu helado de vainilla, de fresa o de chocolate? Te ahorrarás esa misma media hora y el niño saldrá igualmente feliz de allí.

A veces, el exceso de alternativas nos bloquea y nos hace demorarnos bastante, haciendo elecciones relativamente simples o sin importancia.

 

Por si te quedaste con ganas de más, veamos ahora una recopilación de preguntas frecuentes sobre trucos psicológicos que seguramente te serán de gran utilidad.

¿Cuáles son los mejores trucos psicológicos para enamorar?

Gran parte del proceso de enamoramiento sucede de manera inconsciente. Las personas no racionalizan que alguien les gusta o les atrae, sino hasta después de que ya se han desatado cientos de reacciones hormonales y emocionales muy discretas.

Durante esta etapa de enamoramiento preconsciente es donde más sencillo es utilizar trucos psicológicos para enamorar a alguien, pues estará más receptivo y no habrá barreras ni resistencias que te impidan llegar directo a su corazón. Aquí tres estrategias muy sencillas que puedes utilizar:

1. Haz que se sienta bien consigo mismo(a)

Las personas que más nos agradan son aquellas que nos hacen sentir bien con nosotros mismos. Así que la próxima vez que quieras enamorar a alguien, en lugar de presumir tus virtudes, lleva la conversación de tal forma que la otra persona pueda hablar de sus talentos y de sus logros de manera natural.

2. Muestra interés no romántico

La forma más sencilla de perder buena parte del interés de alguien es dejándole ver que ya nos tiene “en la bolsa”. Así que en lugar de decirle que te parece muy atractivo o atractiva, acércate del mismo modo que te acercarías a un amigo. Deja que sea la otra persona la que “piense primero” en romance.

3. Invierte los papeles

Cuando quieres enamorar a alguien, lo mejor que puedes hacer es acomodar las cosas de tal forma que sea el otro quien sienta que te está conquistando; así bajará la guardia.

Trucos psicológicos para enamorar a un hombre difícil

A veces nos topamos con un hombre que parece incólume ante nuestros encantos. Pero no te preocupes, hay trucos muy efectivos que puedes usar, pues van directamente a su cerebro reptiliano:

1. Ignóralo

Todas conocemos este secreto infalible: los hombres siempre quieren tener lo que no pueden. Así que, si te muestras demasiado disponible y atenta con él, es natural que pierda el interés. Aplica la estrategia opuesta y, sin llegar a ser grosera, hazle ver que ni te va ni te viene.

2. Rodéate de otros hombres

Muchas veces cuando un hombre difícil nos gusta, lo que hacemos es rechazar a todos los demás hombres que se nos acercan. ¡Gran error! Una de las mejores formas de llamar la atención de cualquier varón es dejar que vea que le resultas atractiva y agradable a otros.

3. Haz que sus amigos hablen bien de ti

Pocas cosas tienen tanta influencia en nosotros como la opinión de nuestros amigos y nuestros seres queridos. Así que procura que sus colegas o compañeros te conozcan y siempre tengan una buena impresión y buen comentario sobre ti.

Lee nuestra guía sobre los 29 tips probados para enamorar a un hombre, házlo adicto a ti

¿Cuáles son los mejores trucos psicológicos para socializar?

Rodearte de amigos y personas a las que les caes bien no solo te hará sentir popular, además puede ser una herramienta muy útil en todos los aspectos de tu vida, incluso en el amoroso y en el financiero. Si quieres brillar entre la gente, aplica estos sencillos trucos:

1. Apuesta por el sentido del humor

Las personas más populares casi siempre son también las personas más divertidas. Si quieres tener amigos al por mayor, trabaja en tus habilidades humorísticas. Eso sí, recuerda que no a todas las personas les gusta el mismo tipo de humor, así que debes adaptarlo al círculo en el que te mueves.

2. Siempre ten un dato curioso o una historia interesante a la mano

Si quieres que todos se sientan naturalmente atraídos hacia ti, necesitas poder mantener su atención y su interés por un buen rato. El mejor modo de hacerlo es convertirte en ese conocido que siempre tiene algo útil y novedoso que aportar.

3. Trata a las personas como si ya fueran tus amigos

No importa que se trate del reclutador que te está entrevistando para un puesto de trabajo o del que atiende la tienda de la esquina. Cuando te comportas con alguien nuevo como si ya los unieran años de amistad, “engañas” al cerebro de tu interlocutor y lo haces segregar mucha más confianza hacia ti.

¿Cuáles son los mejores trucos psicológicos para vender?

Si de algo han sacado provecho los vendedores exitosos es precisamente de la Psicología y de sus trucos. Hay cientos de maneras de predisponer a un prospecto a que compre un producto o un servicio, entre ellas:

1. Identifica su verdadera necesidad latente

Las personas pueden comprar un mismo objeto movidas por intereses muy distintos. Por ejemplo, alguien puede adquirir un reloj con la simple finalidad de ver la hora, otro quizá quiera estar a la moda y un tercero lo que busca es reflejar poder adquisitivo y estatus.

Para vender cualquier cosa, tienes que saber qué es lo que realmente desea el cliente. Así podrás resaltar los atributos del producto que mejor se adapten a ese deseo.

2. Racionaliza que la compra es “lo correcto”

Muchas veces las personas se arrepienten de hacer una compra justo en el último momento, porque les parece que es demasiado costoso o que en realidad no lo necesitan. Para evitar eso, es necesario anticiparse a ese arrepentimiento dejando claro que la compra es la mejor decisión racional.

Por ejemplo, una ama de casa que está buscando cambiar el auto, puede pensar que el costo de una camioneta es muy alto, pero un vendedor hábil la convencerá de que es la mejor opción, porque es el vehículo más seguro y la seguridad de sus hijos no tiene precio, ¿no?

Trucos psicológicos para aumentar tus ventas

Las empresas y las tiendas usan estos trucos para vender más y tú también puedes aprovecharlos:

1. El truco del .99

Aunque la diferencia entre $399 y $400 realmente no es relevante, el cerebro humano se deja llevar solo por el primer número que ve; así, aunque la diferencia sea solamente de un peso, en nuestra cabeza será de cien pesos y eso nos hará más propensos a comprar.

2. El truco del tiempo limitado

Si ofreces un descuento del 25 % puede que tus ventas aumenten, pero si lo ofreces “solo hoy” o “solo este fin de semana”, generarás un sentido de escasez o urgencia por no desaprovechar la oportunidad y más personas comprarán tu producto.

3. El truco del 2×1

Está comprobado que la oferta del “lleve dos y pague solo el de mayor precio”, es más efectiva que simplemente un descuento del 50 %, aunque al final la gente termine pagando incluso más.

Trucos psicológicos para vender comida

El ramo de la comida es uno de lo más lucrativos, pero también uno de los más competidos. Si quieres que tu local o puesto de comida tenga éxito, sigue estos consejos:

1. Fotos apetecibles

Procura enseñar tus platillos con fotos reales en las que destaquen mucho el tamaño, las texturas y lo colores de los ingredientes.

2. Colores que provoquen hambre

Decora tu local con colores cálidos, como el rojo, el naranja y el amarillo. Los científicos han descubierto que estos colores estimulan la parte del cerebro que se encarga de nuestro apetito.

3. 2×1 permanente

Este truco está diseñado para que resaltes sobre tu competencia. Cobra por un solo producto lo que cobrarías por dos, así da la impresión de que es de mejor calidad o mejor que los demás, pero aplica un 2×1 para que las personas sientan que es una excelente oferta.

Trucos psicológicos para saber si le gustas a alguien

Aunque a veces puede parecer difícil saber si le gustas a otra persona, la verdad es que siempre hay signos —aunque sea sutiles— que te pueden decir a ciencia cierta si le agradas de esa manera o no.

1. Voltea a verlo(a) de manera súbita

Si le gustas, es probable que siempre esté mirándote. Así que trata de voltear a ver a esa persona cuando menos se lo espere; por ejemplo, mientras estás hablando con un tercero o aparentemente ocupado con algo. Si notas cómo quita la vista de inmediato, es porque estaba viéndote fijamente.

2. Revisa si recuerda los detalles

Cuando alguien nos gusta, nos fijamos en todo: en lo que dice, en lo que hace y hasta en cómo se viste. Así que puedes medir el grado de atención que alguien te pone simplemente haciendo preguntas como: “no encuentro mi bufanda azul, ¿recuerdas si ayer la traía puesta?”.

3. Atento al lenguaje corporal

Si no le gustas, es probable que frecuentemente te dé la espalda o su cuerpo apunte hacia otra dirección, aunque esté hablando contigo. Si en realidad le gustas, será todo lo contrario.

Tips psicológicos de personalidad

1. Pon atención en tu estilo

Las personas que tienen un estilo que se diferencia del resto tienden a resaltar más en términos sociales, pero es importante que se trate de un estilo que refleje gran personalidad y no que lo único que estás buscando es justamente llamar la atención. Tiene que verse genuino.

¿Qué es lo que más te caracteriza? ¿Tienes un modo de hablar, vestir o pensar particular? Entonces, púlelo hasta que sea una marca personal inconfundible, así será más fácil que las personas a tu alrededor te ubiquen.

2. Proyecta seguridad

El truco es, de hecho, proyectar más seguridad de la que en realidad sientes. Hay un dicho en inglés que dice “fake it until you make it”; o sea, fíngelo hasta que lo consigas, y en realidad funciona. Si te esfuerzas en proyectar más confianza, los demás te tratarán de forma más positiva y eso te hará, a su vez, sentirte más seguro.

3. Usa tu lenguaje corporal

El cuerpo puede comunicar tanto o más que las palabras. Asegúrate de que tu lenguaje corporal siempre sea congruente con lo que estás diciendo. Muéstrate abierto, amigable y confiado, sin poner barreras entre tu interlocutor y tú.

También pues recurrir al efecto espejo cuando quieres gustarle más a alguien. Simplemente imita sutilmente sus movimientos, sin que sea muy obvio. El subconsciente de la otra persona lo notará y sentirá que son más afines.

Trucos psicológicos pdf

Aquí un excelente pdf de trucos psicológicos sobre lenguaje corporal:

El Arte de la Estrategia TRUCOS PSICOLOGICOS Lenguaje corporal

 

Con todos los secretos y trucos psicológicos que acabamos de darte, estamos seguros de que tu vida será más sencilla y amena. No dejes de ponerlos en práctica hoy mismo y cuéntanos en los comentarios si conoces otros similares.

 

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