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6 características de un mentiroso compulsivo

¿Te ha sucedido que luego de conversar con una persona, quedas con sensación de incredulidad? Es como si todo lo que te dijo careciera de confiabilidad.

Se expresa de una forma que se siente exagerada o que sencillamente es fácil comprobar que es falsa.

Cuando una persona miente de forma constante, eventualmente se verá obligado a tomar argumentos muy elaborados e ideas cada vez más alocadas para tratar de cubrir sus mentiras y buscar infundir en el otro confianza, credibilidad y atención.

Seguro conocerás a más de uno de los que dicen más mentiras que verdades y que, aunque todo el mundo sepa y le haga saber que conocen la verdad, igual lo sigue haciendo. Incluso puede llegar a creer sus propias mentiras.

Si te ha pasado, entonces puede que conozcas a un mentiroso compulsivo, mentiroso patológico, también conocido como mitómano. Para que los puedas identificar y no te dejes engañar, aquí te dejamos 6 formas en las que actúan este tipo de personas.

1. Te estudiará

El mentiroso compulsivo no elige a sus víctimas al azar. Para conseguir envolver a alguien en su círculo de mentiras, hacerse digno de su confianza y  obtener lo que busca, estudiará lo que que sabe de ti.

Así sabrá si eres fácilmente sugestionable o desconfiado. De tal manera que se tomará la molestia de analizar cada una de tus debilidades hasta ganarse tu empatía para convencerte.

Aunque los mentirosos compulsivos carecen de empatía, ya que no comprenden ni les importa si están lastimando a otros, sí tienen claro que si logran que le creas, te colocarás en sus zapatos y así es como podrá obtener lo que busca de ti.

Por ejemplo, si sabe que eres sensible o tuviste algún familiar enfermo y tienes debilidad por esos temas, podría mentirte sobre los efectos que una enfermedad tuvo sobre su vida, y cómo ésta le impide trabajar y valerse por sí mismo.

De esta forma tocará tu fibra y logrará tu ayuda constante para satisfacer sus necesidades.

2. No está confundido

El mentiroso patológico no dice mentiras porque está confundido o se equivocó al momento de hablar. Sus mentiras no son algo fuera del común, sino su realidad constante.

En este sentido, aunque llore o te demuestre el amor más fuerte, esas son emociones falsas que simula para ser más creíble en sus mentiras. Y si lo descubres en una de sus mentiras, te podrá dar muchas excusas, te prometerá miles de cambios, pero no sentirá nada de eso realmente.

Lee nuestra guía sobre porqué no le agradas a nadie: Las 16 razones más comunes

3. Los mentirosos son manipuladores

Todas las personas tendemos a manipular hasta cierto punto, de hecho los niños suelen ser grandes manipuladores, pero a medida que crecen comprenden que intentar incidir en la conducta de otros por medio de mentiras no es correcto.

El mentiroso compulsivo, sin embargo, es un experto manipulador con una desarrollada capacidad para distraerte de las mentiras y lograr que hagas exactamente lo que quiere.

Es común que con sus acciones busque despertar tu interés emocional o sexual, e incluso tu lástima.

Son incontables los ejemplos de mentirosos compulsivos que han manipulado a otros valiéndose de la buena voluntad y confianza de otros.

Por ejemplo, una de las historias más resonadas fue la de Anna Anderson, quien se hiciera pasar por Anastasia Romanov, hija del zar Nicolás II de Rusia y sobre quien hay leyendas que dicen que sobrevivió al asesinato de su familia, para obtener atención mediática y conseguir fortuna.

También está el caso de Víctor Lustig, quien en 1927 se hiciera pasar por un empresario encargado de vender la Torre Eiffel. Luego de juntar la suma de dinero que buscaba, huyó a Viena.

Dado que el temor a ser descubiertos no es impedimento para un mentiroso compulsivo, porque no sienten culpa por sus acciones, ni vergüenza o arrepentimiento, no les importará si su reputación queda en juego, simplemente emprenderán una nueva historia y conseguirán nuevas víctimas.

4. Presentan comportamientos extraños

Una forma de identificar si has estado lidiando con un mitómano, tiene que ver con sus cambios de conducta.

Pueden pasar de la pasividad a la agresividad, de la risa al llanto e incluso al enojo si no consiguen sus propósitos, así que  pueden ser muy peligrosos cuando son descubiertos.

5. No hacen las mismas cosas que un mentiroso común

Como los mentirosos patológicos no sienten culpa, y muchas veces creen sus propias mentiras, no suelen sentirse incómodos ni toman actitudes que usualmente permiten identificar cuando una persona está mintiendo.

Cuando una persona normal miente, suele mostrar señales inconscientes de su relato: se toca la nariz, evita ver a los ojos al interlocutor, se toca el cabello o se cambia de postura constantemente porque se siente incómodo.

Pero los mitómanos son tan hábiles para mentir, que se muestran confiados, con posturas, movimientos relajados y contacto visual directo que les permiten verse naturales al hablar y así ser creíbles.

Si alguna vez quieres confrontar a alguien que pienses que es un mentiroso patológico, jamás utilices como vía las llamadas telefónicas ni los mensajes de texto. Esa vía les da más tiempo para elaborar nuevos argumentos, y les hará más fácil mantener su historia.

6. Suelen tener baja autoestima

Aunque no lo demuestren, una de las razones para mentir tiene que ver con la necesidad de agradarle a los demás, obtener su atención y su apoyo.

Se ha demostrado que la gran mayoría de mitómanos diagnosticados provienen de hogares disfuncionales, donde fueron lastimados o ignorados. La baja autoestima y poca confianza en sí mismo, puede ser un desencadenante para las acciones de un mentiroso.

Pero probablemente esa inseguridad no sea fácil de notar, porque son expertos en ocultar sus verdaderos sentimientos. De hecho, es muy posible que ni siquiera ellos asuman lo que sienten realmente.

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A pesar las investigaciones, todavía se desconoce cuáles son los detonantes que activan este trastorno, pero está demostrado que no es un fenómeno mental aislado, ya que puede ser parte de este tipo de trastornos:

a. Trastorno antisocial de la personalidad.

b. Trastorno límite de la personalidad.

c. Trastorno de narcisismo.

d. Trastorno de conducta, usualmente diagnosticado en niños que presentan actitudes sociópatas como crueldad animal, desafío a la autoridades, iniciar incendios.

e. Trastorno negativista desafiante.

f. Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

 

Aunque ningún mentiroso patológico se parece a otro, deberás tener un agudo sentido de la intuición, paciencia y sabiduría para conseguir alejarte lo más posible de esta clase de personas. No queda más remedio que evitar ser sus víctimas.

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