Estrategias para seducir: los aros psicológicos

En este post continuamos con el análisis del método Varose (Valor, Romance, Seducción).

En este post explicaremos una de las estrategias para seducir de este método. Se trata de los Aros Psicológicos.

Un aro psicológico es una pequeña prueba que presenta alguna de las dos personas durante una conversación para absorber a la otra en su marco mental. Algunos ejemplos comunes de aros psicológicos son “¿Qué edad tienes?”, “En qué trabajas?” o “¿Me compras una bebida?”.

Si al hablar con una chica caes en sus aros psicológicos le estarás mostrando a nivel inconsciente que ella es quien dirige la conversación. Y la responsabilidad de hacer eso es tuya. Por lo tanto, tú eres quien debe poner los aros psicológicos.

¿Cómo puedes usar los aros psicológicos como estrategias para seducir?

Si te muestras como un hombre relajado y divertido cuando le presentas un aro, ella se acostumbrará a pasar por ellos. La razón es muy sencilla: cuando ella accede a pasar el aro, se divierte.

Sin embargo, es necesario que los primeros aros psicológicos sean muy pequeños, de modo que a la chica le sea fácil pasarlos. Luego estos pueden hacerse cada vez más grandes.

Por ejemplo, un aro pequeño es preguntarle a una chica su edad o en qué trabaja, pero uno grande es pedirle que te frote la espalda. 

En la medida en que ella pase por los aros más pequeños podrás lograr que pase por los más grandes.

Pero, ¿qué debes hacer cuando una mujer te pone un aro psicológico?

Para mostrarte como un hombre alfa, solamente hay tres alternativas posibles. Cada una de ellas dependerá de la situación concreta.

  1. Ignora su aro. Si te pregunta tu edad o en qué trabajas, no respondas su pregunta. Puedes mantenerte en silencio o simplemente hablar de otra cosa. Esto no siempre es conveniente, porque ella puede pensar que tienes algo que ocultar.
  2. Preséntale un aro. No hay problema en pasar por su aro si ella pasa primero por un aro tuyo. Si te pregunta tu edad, puedes responderle con un “Adivina”, “¿Y tú siempre eres tan curiosa?” o “¿Siempre te peinas de esa forma?”.
  3. Devuélvele su aro. Esta es la más ingeniosa y busca plantearle un reto a la chica. Si te pide que le compres una bebida, puedes responder algo como “Cómprame una cerveza primero y veremos”.

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