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18 razones para vivir, aunque ya no te quede ninguna

Hay momentos negros en la vida en los que sentimos que ya no nos quedan razones para vivir.

Pero esto no se debe a que efectivamente no haya nada que valga la pena en nuestra existencia, sino a que las adversidades nos provocan una “visión de túnel” que nos impide ver todo lo maravilloso que aún tenemos. Nos enfocamos solo en lo malo y desesperamos.

Para ayudarte a identificar las cosas buenas en las que debes poner atención, hemos seleccionado 18 razones para vivir:

1. Disfrutar todas tus pasiones

Todos tenemos alguna pasión en la vida, o varias de ellas. Son diferentes para cada persona, pero en todos los casos son motivaciones valiosas para encontrarle sentido a la vida.

No importa que se trate de practicar algún deporte, cocinar, cantar, bailar, dibujar, observar la vida silvestre o jugar videojuegos. Las pasiones e intereses son uno de los rasgos principales que nos definen como seres humanos únicos, especiales y valiosos.

Si atraviesas una mala racha y tus pensamiento negativos te dominan, refúgiate en algo que ames hacer. De esta forma despejarás tu mente, también tu estado de ánimo, y podrás ver el mundo de forma más optimista.

2. Las personas que te aman

¿Te has puesto a pensar en todas las personas que te aprecian, te quieren y te aman?

La visión de túnel tiene la característica de hacernos sentir que no le importamos a nadie, por eso tendemos a aislarnos. Pero si prestas atención a tu entorno, te darás cuenta de que hay muchas personas a quienes les importas y que siempre van a estar allí para ti.

Tus padres, tu familia, tus amigos, tus mentores, etc. Hay una comunidad que está dispuesta a apoyarte y darte una mano en los momentos difíciles. Pero debes tener el valor de decirles lo que estás pasando y dejar el orgullo de lado para admitir que necesitas ayuda.

No solo consideres a los seres queridos que te rodean. Muy probablemente haya personas que te amaron y que ya no están. También piensa en ellas, porque aunque estén en el pasado, no dejan de representar que eres un ser valioso y digno de amor.

3. Todas las cosas que has aprendido

No importa qué edad tengas. Ya sea que estés en plena adolescencia o iniciando la vejez, cada año, semana y día de tu vida ha sido una lección para ti. Todo ese cúmulo de aprendizajes probablemente te ha costado mucho trabajo, y por eso es algo muy valioso que tienes en tu vida.

Todos somos buenos para algo, aunque no nos demos cuenta o no podamos verlo. Todas tus experiencias previas van a servirte para que tu futuro sea mejor.

Tomate un momento para reflexionar en las herramientas que tienes ahora y que antes no tenías. Verás lo mucho que has crecido y notarás cómo comienzas a sentirte empoderado, mucho más capaz de resolver la situación negativa en la que te encuentras.

4. Poder ayudar a hacer un mundo mejor gracias a tu esfuerzo

Siempre hay una posibilidad, grande o pequeña, de que nuestras acciones tengan efectos en el resto de la humanidad. Ya sea por la naturaleza o por el acervo intelectual del mundo, querer mejorarlo es siempre una razón legítima y poderosa para vivir.

¿Qué aspiración puede ser más noble y al alcance de absolutamente todos, que la de hacer el bien? No importa tu pasado, ni lo que hayas hecho. En este momento de tu vida puedes tomar la decisión de comenzar a generar un impacto positivo en tu entorno, de una forma u otra.

Solo requieres un poco de creatividad para encontrar las cosas positivas que puedes hacer. Cuando comiences a ver transformada esa intención en actos, te darás cuenta de que el altruismo es una razón de vida valiosa. No solo ayudas a otros, también te ayudas a ti.

Lee también nuestra guía sobre las 36 cosas qué hacer cuando estás aburrido con amigos

5. Alguien necesita de ti

Si tienes hijos o mantienes a tus padres, o vives con tu pareja, es muy evidente que para alguien eres importante y necesario. Pero, aunque sientas que estás solo, tu mascota o incluso tus plantas son seres que también dependen de ti.

Además, por encima de todo esto, tú necesitas de ti mismo. Eres la única persona realmente capaz de cuidarte y llevarte por el buen camino. También la única responsable de hacerlo. No te permitas abandonarte a ti mismo ni al resto de quienes dependen de ti.

6. El amor te está esperando

De acuerdo. En un momento aciago es perfectamente natural pensar que el amor nos ha abandonado para siempre o que simplemente nunca fue para nosotros.

Pero realmente no sabes si conseguirás a tu próxima media naranja a la vuelta de la esquina. Si te rindes ahora, le cierras la puerta a todas las cosas increíbles que podrías cruzarte en el futuro, incluido el amor de tu vida.

7. Hay un grupo de personas perfecto para ti

Sentir que no tenemos razones para vivir puede tener mucho que ver con las personas que nos rodean. Quizá tu círculo social actual no estimula tus pasiones o se restringe a un ambiente de oficina hostil y tóxico.

Pero si buscas activamente grupos de personas que también tengan tus intereses y tu modo de ver la vida, no solo encontrarás un sitio donde sientas que perteneces, también sentirás agradecimiento por encontrar apoyo en un entorno cercano.

Prueba tomando clases o cursos de temas que te interesen, uniéndote a un grupo de voluntariado o a una congregación espiritual que te haga sentir bien. Seguro encuentras gente valiosa con quien compartir tu historia y que puede brindarle mucho valor a tu vida.

8. Tienes mucho que aprender

Así como debes reconocer todo lo que has aprendido en tu vida, también es importante que recuerdes que todavía te quedan muchas cosas importantes por intentar y aprender.

De hecho, es probable que en este momento en que sientes que no tienes razones para vivir, esta crisis existencial te ayude a obtener un aprendizaje valioso y significativo para tu vida.

Un poco de paciencia. Sé que ves negro el panorama, pero en poco tiempo comprenderás lo que necesitabas aprender de esta situación.

9. Tienes metas pendientes por cumplir

Siéntate con la cabeza fría y toma lápiz y papel. Haz una lista de todas las cosas que aún te falta hacer en la vida. ¿De verdad estás dispuesto a darte por vencido antes de concretarlas?

Siempre has tenido sueños y metas en la vida. Quizás has perdido algunos en el camino y tantas desilusiones han hecho que pierdas la fe en tu capacidad de lograrlos. Pero no hay mejor momento para recuperar esas metas que ahora.

Cuando sientes que ya no te queda nada, es el momento ideal para comenzar de cero y retomar esas ideas que te llenaban de pasión de tu juventud. No tienes nada que perder y sí tienes mucho que ganar.

10. Te faltan lugares por conocer

Además de todas las metas que tienes por cumplir, ¿te has puesto a pensar todos los lugares que te faltan por conocer? El mundo es grandísimo y apuesto a que hay sitios increíbles que quisieras visitar, incluso muchos que te encantarían aunque ni sabes todavía que existen.

Si de verdad sientes que todo está en un punto crítico, plantéate la posibilidad de rematar tus pertenencias, renovar tu pasaporte, colgarte una mochila al hombro y salir a la aventura.

Esto puede sonar extremo, pero la verdad es que al final siempre nos queda algo valioso: la libertad.

11. Puedes hacer un cambio de 360 grados

Entiendo que las cosas no han salido como esperabas para tu vida, por eso sientes que no tienes razones para vivir, pero la verdad es que siempre tienes la posibilidad de dar un giro drástico de 360 grados en tu vida.

Es duro aceptar que llevamos años haciendo cosas que no eran correctas, que no nos hacían felices o que toleramos tristezas. Pero a veces es necesario. En ocasiones ese reconocimiento es justo lo que necesitas para tomar acciones y cambiar.

En lugar de mentirte y tratar de convencerte de que tu vida te gusta como está, busca de forma activa mejorar esas cosas que no disfrutas. Toma responsabilidad sobre ti mismo y los cambios que necesitas para ser feliz.

12. No tienes nada que perder

Supongamos que tienes razón cuando piensas que no te quedan razones para vivir. Ni siquiera viendo este listado puedes identificar motivos reales que aplican a tu vida. En el caso extremo de que fuera cierto, eso significa una cosa: no tienes nada que perder.

Esto te abre un panorama de muchas posibilidades. Si no tienes nada que perder, es justo el momento para atreverte a hacer todo lo que no te habías permitido. Siempre que no te hagas daño a ti mismo ni a los demás, es un momento perfecto para atreverte e intentar.

13. Puedes encontrar el trabajo de tus sueños

Solo puedes vivir haciendo lo que amas si realmente te esfuerzas para lograrlo. La simple posibilidad de luchar para encontrar ese trabajo que te apasiona es razón suficiente para seguir adelante.

A veces eso implica ser valientes y renunciar a un empleo que no nos gusta, o ser lo suficientemente disciplinados como para estudiar una nueva carrera o aprender un arte. Sea como sea, vale la pena trabajar para lograr lo que sueñas en lugar de renunciar sin intentarlo.

14. La comida

Esta razón podría parecerte un poco simple, pero no por eso es menos valiosa. La comida es uno de los placeres más grandes y genuinos de la vida.

Solo saber que existen tantas delicias por probar en el mundo quizá no es una única razón de vida, pero sin duda es un elemento más para ver lo bueno del mundo.Todavía te queda mucho por disfrutar.

No se trata de convertir a la comida en nuestra única fuente de placer, pero sin duda es una buena manera de recordar que quedan muchas cosas agradables en el mundo.

15. La música

Cuando sientas que no te quedan razones para vivir, en lugar de seguirte compadeciendo de ti mismo, busca y reproduce la Quinta Sinfonía de Beethoven. Mientras la escuchas y dejas que la fuerza y la belleza de la melodía te inspiren, recuerda que su compositor era sordo.

La música no solo nos pone en contacto directo con toda la belleza que hay en el mundo. También es un recordatorio de que los seres humanos tenemos capacidades infinitas. La música es una excelente manera de conectar contigo mismo e inspirarte.

16. Puedes ser una mejor versión de ti

En este escenario en que sientes que no tienes razones para vivir tienes dos opciones: abandonas toda esperanza y esperas la muerte o «te pones las pilas» y aprovechas la situación para indagar qué quieres y cuál es la mejor versión de ti que puedes lograr.

Quien eres hoy en día no está mal, pero sí puede ser mucho mejor. Deja la cobardía de lado y bríndate la oportunidad de creer y aprender qué tanto puedes mejorar para ser feliz. Descubrirlo puede ser una gran motivación para vivir.

17. En el fondo, eres afortunado

Seguramente has escuchado esto millones de veces y no le has prestado atención. Pero debes poner atención a las cosas que te hacen afortunado en comparación con otras personas, que tienen problemas diferentes a los tuyos.

No se trata de que tus problemas sean menos importantes, pero es posible que tengan solución o al menos sean manejables, en comparación con aquellas persona que han perdido su salud, su libertad o alguna de sus facultades.

Muchas otras personas ni siquiera pueden soñar con privilegios cotidianos, como una conexión a Internet. Recordar esas situaciones y poner en contexto los problemas ayuda a ver nuestra situación con una nueva perspectiva. Agradece todas las cosas buenas que te rodean.

18. La espiritualidad

No todas las personas tienen una relación con su espiritualidad, ya sea porque no creen en ello o son atea. Eso es válido y respetable. Es por eso que este apartado solo aplica para quienes sí buscan una conexión mayor en sus vidas.

Si eres de las personas que sí cree en Dios, en alguna religión o simplemente tienes una faceta espiritual no necesariamente afiliada a alguna religión, entonces puedes buscar paz mediante ella.

Permítete un momento para reflexionar y entrar en contacto con la divinidad en la que crees por medio de la introspección. Esto te ayudará a meditar y reflexionar mejor sobre las decisiones que has tomado en tu vida. Creer en algo es también una manera de encontrar razones para vivir.

Algunos libros sobre razones para vivir

Si quieres algo de lectura para inspirarte, te recomendamos los siguientes libros:

  • Razones para vivir de Jose Luis Delgado
  • Caldo de pollo para el alma de Jack Canfield y Mark Victor Hansen
  • Comer, rezar y amar de Elizabeth Gilbert

Razones para vivir para un adolescente

Acabamos de darte 18 hermosas razones para vivir en una lista. Pero si resulta que eres adolescente, hay una poderosa razón adicional: tienes el mundo y la vida entera frente a ti

Eres joven, estás lleno de energía y sueños. Lo que pasas ahora es duro, pero es solo una parte de tu historia. Lograrás superarlo y aprenderás lo suficiente para seguir adelante. Tómalo como una lección para una vida adulta más completa y feliz.

 

Aquí sólo hemos expuesto algunas razones para vivir. Pero con toda seguridad puedes identificar muchas otras en tu vida si prestas atención. Busca un entorno positivo, intenta cosas nuevas y atrévete a ser feliz. ¡A veces el único obstáculo somos nosotros mismos!

 

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