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Cómo Hacer Amigos Y Lograr Una Vida Social Satisfactoria: Sigue Estos Pasos

Hacer nuevos amigos, puede parecer una experiencia intimidante, muchas personas tienen en común inseguridades y vergüenza respecto a cómo agradarles a otros y conseguir encajar en determinados círculos sociales. O sencillamente no saben encontrar personas con quienes conecten realmente.

Puede ocurrir que te veas en la necesidad de conseguir nuevos amigos, ya sea porque te graduaste de la universidad y ya no comparten todos los días, porque sus obligaciones los mantienen muy ocupados, o quizás saliste de una relación estable en la que abandonaste un poco el campo de la amistad.

Sin embargo, no estás solo. El miedo a no encajar puede frenarte al principio, pero una vez te atrevas a salir más y conocer personas, verás que no es tan difícil.

Los tipos de amigos

Sin amigos, la vida no sería lo mismo, en muchas formas son la segunda familia, la que cada uno escoge para que los acompañe en la vida. De hecho, a veces son los amigos esas personas que te brindan más apoyo del que llegaste a imaginar.

Usualmente se pueden identificar tres tipos de amigos:

a) Los conocidos: son las personas que tratamos en el trabajo o en los estudios, saludamos a diario, tenemos una relación cotidiana pero no cercana.

b) Los amigos regulares: son las personas con las que tienes afinidad en gustos y creencias, con las que puedes conversar, tomarte un café, compartir en una actividad social.

c) Los mejores amigos: tus hermanos de vida. Las personas con las que tienes más confianza, lealtad y respeto. Con ellos puedes hablar de cualquier tema y se convierten en tus orientadores, paños de lágrimas y muchas veces en tus compadres o hasta en familia.

A pesar de las distancias, estas personas te acompañan y las acompañas siempre. Existe una preocupación constante por su bienestar, y te llegan a doler sus problemas como si fueran propios.

Aunque toma su tiempo, es posible conseguir grandes amistades que se conviertan en tu propia familia. Todo comienza con una simple conversación y sigue adelante con el tiempo compartido. Hay muchas maneras de iniciar una amistad.

Para ayudarte y facilitarte este proceso, te planteamos una serie de consejos que abarcan desde las conductas que tienen quienes son muy sociables y que puedes asumir para atraer a más personas, hasta una guía de tips para que puedas hacer amigos en todas partes y sin muchas complicaciones.

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Guía de las personas amigables

Estas son las pautas de comportamiento que de forma natural o aprendida, emplean las personas con mayor capacidad para hacer amigos.

Tú puedes llegar a ser como ellos, si los lees y aplicas adecuadamente.

1. Toma en cuenta a las personas que conoces actualmente

Salir a hacer nuevos amigos puede ser muy difícil con personas que no conoces para nada. Comenzar en este proceso puede ser más sencillo si te enfocas primero en esa gente que ya conoces pero nunca habías entablado amistad.

A menos que te hayas mudado a una nueva ciudad, es muy probable que en tu teléfono tengas los contactos de viejos amigos con quienes perdiste comunicación, compañeros de estudio o trabajo y hasta vecinos a quienes sueles ver diariamente. Estas personas pueden pasar a convertirse en grandes amigos si les das la oportunidad.

Puedes iniciar con tus vecinos por ejemplo; ya que de una simple conversación en el parque o en una reunión de condominio pueden surgir otras pláticas que lleven a mayor confianza y amistad.

La familia también es una opción. Es muy probable que los primos con edades contemporáneas a la tuya compartan puntos de vista similares y sea mucho más sencillo congeniar y entablar una amistad con ellos que perdure en el tiempo, debido al grado de familiaridad y empatía que poseen.

2. Conoce nuevas personas

Rodearse de conocidos para sentir compañía puede no ser suficiente para la vida social que deseas tener. Es entonces el momento de buscar nuevas opciones y salir a conocer gente nueva, distinta a tu entorno usual.

Salir a hablar con desconocidos puede sonar un poco arriesgado (y difícil), pero hay muchas formas de empezar a entablar relaciones o encajar en otros grupos.

Puedes, por ejemplo, inscribirte en grupos o equipos de algún hobby que tengas. Esto te hará conocer gente nueva pero con la que ya tienes algún interés en común y, por lo tanto, temas de conversación. Si tus pasatiempos suelen ser solitarios, deberías considerar tomar nuevas actividades más sociales para facilitar este paso.

También puedes intentar iniciar más conversaciones con tus compañeros de trabajo o estudio. Como se ven todos los días, la relación puede avanzar de forma gradual y sin presión.

Las relaciones cotidianas generan empatía con quienes nos rodean, que son posibles amigos. Eso sí, debes tener claro que no todas las personas son amistosas, y que los amigos de verdad no son aquellos a los que saludas y que están en los momento de diversión, sino aquellos que más allá del tiempo o la distancia se preocupan por ti.

Lee nuestra guía sobre cómo caerle bien a la gente en menos de 5 segundos

3. Sal con amigos potenciales

Si has llegado a congeniar con una persona, y la relación parece ser lo suficientemente espontánea y apropiada para tu avance personal, no pierdas la oportunidad para salir y conocerse mejor.

Aunque parezca básico, las personas con timidez o que desean una amistad verdadera pero realmente son poco activas en cuanto a conocer gente se refiere, suelen detenerse y pensarlo demasiado cuando se les plantea invitar a otra persona a comer algo o compartir un café.

Solo basta con dar el primer paso para que una salida o una breve conversación derive en una amistad.

4. Toma el hábito de guardar los contactos de quienes conoces

Cuando conozcas nuevas personas toma la costumbre de pedir sus teléfonos, correos electrónicos o buscarlos en redes sociales para mantener el contacto si se llevaron bien.

Es posible que hayan pasado un buen rato, pero que no se vean diariamente. Tener su número para contactaros es muy útil si se presenta alguna nueva oportunidad para verse y así comenzar una relación amistosa.

Lo mismo ocurre si les das tu número: podrán llamarte cuando tengan una invitación para ti.

5. Aprende a planificar

Invitar a salir a una persona, así sea como amigo, implica hacer planes sobre las actividades que harán, el sitio y la hora en la que se encontrarán.

Aunque en muchos casos ya tengan todo previsto, como cuando tienen una fiesta en común o un evento, lo cierto es que en la mayoría de los casos deberás planificar un poco si quieres ver a alguien o un grupo en particular.

No solo es decir que quieres verlo mañana, es definir qué van a hacer. No es lo mismo que llames alguien y le digas “vamos a ver qué hacemos”, a que de una vez propongas “vamos a tomarnos un café en este sitio que me han dicho que es genial”.

Planear te ayuda a hacer más interesantes tus invitaciones y confiar en que pasarán un buen rato conversando y no solo dando vueltas mientras deciden qué hacer.

Eso sí, recuerda siempre ser puntual. A nadie le gusta que lo hagan esperar.

6. Atrévete a aceptar invitaciones

Invitar a salir a personas agradables es divertido, pero que te inviten a salir es aún mejor: ¡Significa que te han tomado en cuenta!

Si alguien te ha invitado a salir, trata de inclinarte siempre a decir que sí. Puede ser que un día estés realmente ocupado, o que a lo mejor la actividad que harán no te agrade, es válido negarse. Pero si solo tienes algunas dudas sin fundamento, entonces toma la decisión de atreverte a algo nuevo.

En todo caso, permítete salir de tu zona de confort si quieres conocer personas que amplíen tu círculo social. Esto a lo mejor implicará que sacrifiques tu rutina de dormir temprano un viernes, o que debas quizás ver esa película que no te convence. Pero recuerda que la compañía puede hacer muy positiva esta experiencia.

Además, si declinas constantemente a las invitaciones de otros, eventualmente dejarán de invitare porque saben que nunca quieres ir. Puedes terminar por aislarte y perderte muy buenos momentos solo por timidez o flojera. Si te invitan es porque te quieren ahí. Cada salida es una oportunidad.

7. Deja que la relación crezca

Si compartes con alguien ocasionalmente, se irán acostumbrando cada uno a la compañía del otro aunque no sea un contacto diario, y puede que esa amistad lejana sea suficiente para ambos.

Pero si quieres llevarlo a una amistad, tendrán que verse más a menudo, compartir más de su compañía y pasar ratos agradables juntos que los llevarán a tener cada vez más confianza.

Esto no lo lograrás con todas las personas que conozcas, pero si quieres entablar una amistad real, deberás encontrarle espacio en tu vida y dedicarle tiempo a esa relación.

8. Si ya ganaste un amigo, mantenlo

Si eres naturalmente tímido, uno o dos amigos pueden ser suficientes para tener compañía y hacerte feliz. Debes trabajar en esa amistad para que crezca y se haga cada vez más cercana y confiable.

Pero además, ya tener dos amigos es una buena base para conocer más gente. A medida que tengan más confianza, ellos podrán presentarte a sus amigos y conocidos. Ya teniendo algo en común, pueden compartir juntos y así conocerás nuevos amigos potenciales.

9. La reciprocidad entra en juego

Este punto va de la mano con el anterior, si alguien te ha apoyado, sé agradecido. No todo es recibir, también debes dar ayuda a quienes te rodean. La reciprocidad es la base de la amistad.

10. No te desanimes

Depende de ti ganar amigos, y también depende de ti excluir personas de tu entorno. Si no has conseguido sumar amigos a tu vida, aún estás a tiempo de cambiar tus estrategias y examinar cuáles han sido las causas reales que se esconden tras esa condición.

En todo caso, ¡No te desanimes! Y siempre vuelve a intentar.

 

Guía para hacer amigos en cualquier momento

Una vez descrito cómo conocer personas que son potenciales futuras amistades, y ya habiendo pasado un rato con ellas. Es momento de comprender ¿cómo puedes hacer amigos en general?

Teniendo en cuenta que el optimismo y la constancia son importantes en esta etapa. Así que continúa leyendo…

1. Si quieres una vida social, haz que pase

Nada cae del cielo. Así seas una excelente persona aquella con la que constantemente te has relacionado, no implica que se convierta en tu amigo. Los milagros no suceden si no te pones en acción para que ocurran.

No esperes pasivamente a que alguien llegue a ofrecerte su amistad o a invitarte a salir. Si quieres hacerlo, levanta el teléfono, haz el plan e invita a los demás.

 

2. Si alguien es indiferente contigo, no lo tomes personal

No asumas como personal si alguien parece indiferente contigo. Muchas veces hay personas que disfrutan salir contigo pero no se les ocurre invitarte, así como hay otros más distraídos que no suelen estar pendientes de llamar o responder los mensajes al momento.

No siempre se refiere a que no les importas o les caes mal. Además, algunos pueden ser tan tímidos como tú y no se atreven a llamarte.

 

Tu mejor aliada o enemiga es tu imaginación. Siéntete feliz si alguien te invita a salir, pero si no sucede no te mortifiques. Relájate, alguien más te invitara.

3. No creas que hacer amigos es una tarea compleja

Hacer amigos no es difícil si le dedicas un poco de tiempo a escuchar a las personas que te rodean, podrás ver similitudes entre su vida y la tuya. A veces pensamos que hace falta pasar meses con una persona antes de comenzar a llamarla amiga, pero no es así.

La amistad se basa en la confianza y lealtad, pero también en el tiempo compartido y las cosas en común.

Las personas más sociables suelen soltar la palabra “amigo” muy rápidamente, y eventualmente se convierte en una profecía porque terminan creando vínculos con personas que recién conocen, incluso sin esperarlo. No te pongas trabas y obstáculos que no existen realmente.

4No seas demasiado exigente

Es común que antes de comenzar a salir a conocer personas tengas una serie de exigencias que deban cumplir para pasar el tiempo juntos. Si es así, lo mejor que puedes hacer es olvidarlas. Muchas veces los prejuicios no tienen fundamento y solo te sirven para quedarte solo y perderte de conocer a grandes personas.

 

Antes de desechar una invitación, dale a esa persona una oportunidad de conocerse, aún si te parece que no hay un 100% de afinidad. Quizás no llena todo lo que tu consideras que deba tener, pero cuando pasan tiempo juntos descubres que igual disfrutan compartiendo experiencias.

Usualmente las personas menos sociales son las más exigentes (más bien quisquillosas) a la hora de conocer a otras personas. Poco toleran a los demás y por eso acaban siendo solitarias.

La negatividad que tengas hacia los demás limita tus posibilidades de hacer amistades. Así que anula de tu mente cada sentimiento y pensamiento que tilde a otros como pesados, poco importantes, poco interesantes o no aptos para tu vida.

Lo que tú proyectes, eso recibirás de los demás. Si discriminas a otros, y forjas una imagen de alguien imponente, que mira a todos despectivamente, ¿crees que las personas se sentirán cómodas a tu lado?

5. Sé persistente

A veces te unirás a un club o te presentarán a los amigos de tu amigo, y te creas falsas expectativas con la esperanza que todo saldrá bien y se agradarán mutuamente. Pero luego la experiencia resulta ser incómoda o decepcionante porque no había suficiente confianza.

Si sientes que no todo salió bien en esa oportunidad, permítete salir nuevamente con ese grupo, una sola salida no es suficiente para conectar con personas nuevas.

Si por ejemplo alguien te rechaza una invitación porque no puede acompañarte, no te sientas mal, ya habrá momento para compartir más adelante.

Y cuando no recibes un e-mail de confirmación de una invitación, puede deberse a muchas razones. La persona olvidar responderte, o simplemente el correo no fue recibido. Así que no pienses mal de esa persona ni de tus propias habilidades sociales solo por una oportunidad.

Los demás también atraviesan circunstancias adversas que los limitan a compartir socialmente. De puertas hacia adentro, muchos sobrellevan dificultades personales de índole económica, familiar o emocional. Y no todos querrán hacer públicas estas situaciones.

Por eso es importante la persistencia: sigue intentando si crees que vale la pena y no renuncies al primer intento, puedes perderte muchas cosas buenas.

Conocí el caso de un chico que invitaba a salir a una compañera de trabajo que le gustaba. Ella tenía muchas complicaciones familiares y no se sentía disponible emocionalmente, pero él se encargó de ayudarla, entenderla y apoyarla, y terminaron no solo siendo amigos, se casaron y ahora viven su vida juntos.

Claro está, hay casos de casos, no te humilles. Si alguien constantemente te evade tampoco debes perseguirlos para forzarlos con tu compañía.

6. Sé paciente

Ganar nuevos amigos no es algo que se logra de la noche a la mañana. Puede pasar algún tiempo antes de que conozcas nuevas personas compatibles contigo y luego algunos meses antes de que se hagan cercanos y se acostumbren a salir de forma constante.

No hay formas de acelerar una amistad. Aún si consigues rápidamente personas con las que conectas, desarrollar confianza y lealtad toma su tiempo. Ten esto claro cuando tengas dudas sobre seguir o no intentando. Lo bueno se hace esperar.

 

Otras recomendaciones

Ser sociable es una opción, depende de ti darte y darle la oportunidad a otros de conocerte. Si te cuesta conectar, existen muy buenos talleres de crecimiento personal que ayudan a las personas inseguras y tímidas a mejorar sus habilidades sociales.

Ser más espontáneos, cordiales y abiertos a tratar a las personas te ayudará emocionalmente y te brindará opciones variadas para que aprendas a manejarte con más comodidad en cada ámbito de tu vida.

Si luces y te sientes seguro de ti mismo, serás mucho más atractivo para otros, e tomarán en cuenta, y querrán conocerte.

De esta forma, es muy importante que tomes en cuenta estos puntos fundamentales:

1. Tus miedos están en tu cabeza

Para poder crear una imagen saludable y creíble de ti mismo y ser aceptado por gente nueva, no puedes predisponerte a pensar que debes causar una impresión perfecta de ti.

Quiérete como eres y sé auténtico. La perfección no existe, y mientras más insistas en que debes presentar una imagen que creas perfecta para los demás, se notará que te estás forzando y se notará que no eres espontáneo.

Si estás nervioso, o sientes que la timidez se apodera de ti, respira profundo y recuerda que eres tan valioso como los demás. No dejes que la timidez se apodere de ti.

2. Inicia con pasos pequeños

Si toda la vida te has sentido inseguro al enfrentar nuevas situaciones, ve ganando confianza con pequeños pasos.

Puedes conversar sobre temas que van desde lo trivial como una película de moda, las noticias, o simplemente preguntando cómo se sienten. No imaginas la cantidad de respuestas interesantes que obtendrás con esta pregunta.

Saludar amigablemente, pero honestamente brindando un abrazo, también propicia seguridad en los otros.

El contacto físico suele bajar la tensión y causar mayor familaridad. Si le ofreces tu mano en señal de saludo a un extraño, te presentas como una persona confiable y hay mayor comodidad entre ambos.

Los mensajes de texto son también una buena manera de iniciar una conversación.

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3. Familiariza y expande tus acciones

Una vez logres mantener una buena comunicación con tu círculo de amistades más cercano, estás preparado para conocer gente nueva.

Las redes sociales se han convertido en grandes aliados para vencer la timidez desde el confort de tu hogar. Existen muchas redes creadas con el propósito de conocer amigos, pareja e incluso personas que se desarrollan en tu misma área profesional.

En internet también conseguirás clubes de personas que comparten tus mismos intereses, con quienes puedes llegar a  coordinar un encuentro presencial para compartir una tarde muy divertida.

También puedes ir por lo tradicional: unirte a un grupo de voluntarios, iniciar cursos de temas que te interesen o ir a fiestas para conocer a nuevas personas.

4. Abre tu corazón

Escucha a otros sin juzgar a nadie, cada quien actúa conforme a sus experiencias de vida. Abre tu corazón y sé receptivo ante las visiones de los demás, trata de ser comprensivo y de entenderlos y respetar sus opiniones.

Si alguien te desagrada por una palabra que empleó en determinado momento, dale la oportunidad de demostrar quién es realmente.

No todos los días nos despertamos con el mismo humor, a veces tenemos malos momentos y sin querer la pagamos con las personas equivocadas.

Conocer mejor a las personas nos da la oportunidad de superar la primera impresión y así no perdernos de lo que pudiera ser una muy buena amistad solo por un mal día.

 

Recuerda que muchas veces estamos tan atrapados en la rutina diaria y los problemas, y nos olvidamos de lo importante de las relaciones interpersonales.

La vida no se basa en trabajar para producir ingresos. Cada quien debe cultivar amistades para crecer como ser humano.

No somos seres asociales, por muy tímido que seas requerirás de otras personas para ser feliz. Así que cuando analices la idea de hacer amigos, no lo asumas como una tarea compleja sino como la capacidad para mejorar como ser humano y contribuir a ayudar a otros.

A veces, la amistad de alguien pasa a ser un acto heroico. ¡Todos necesitamos con quién compartir en nuestras vidas!

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