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Cómo dejar a tu pareja sin lastimarla – 5 pasos que te ayudarán a lograrlo

En los años setentas, se popularizó una canción en inglés llamada “Quince formas de dejar a tu amante”, que incluían “da un paso atrás” y “haz un nuevo plan”.

Estos podrían parecer consejos decentes si necesitas escapar de una relación peligrosa, pero, quizá existan formas mucho mejores de dejar a alguien ¿no crees?

¿Cómo terminar una relación emocional adecuadamente?

Las rupturas amorosas no necesariamente tienen que ser un desastre de reclamos y llanto. Desafortunadamente “terminar una relación” no formó parte del temario de preparatoria de ninguno de nosotros, y a veces hacerlo de forma limpia parece una misión imposible.

Pero aprender a iniciar, sostener y culminar una ruptura de la manera adecuada no es algo del otro mundo.

Cuando aprendimos a manejar un auto, estudiamos y practicamos hasta que logramos hacerlo bien en un examen y por fin obtenemos la licencia de conducir.

El problema es que la mayoría de las personas se enamoran, tienen sexo, se casan y hasta procrean hijos sin ningún tipo de cualificación especial. Así, no es ninguna sorpresa que la mayoría de las relaciones fallen.

Y cuando las relaciones terminan, usualmente lo hacen bastante mal. Uno o ambos integrantes experimentan, cuando menos, dolor o resentimientos. Pero existe una forma correcta e íntegra de terminar una relación. Si no nos crees, sigue leyendo.

Lee también nuestra guía sobre las 17 señales para saber cuando se acaba el amor en la relación

¿Dónde aprendimos sobre las relaciones amorosas?

La gran mayoría de nosotros recibimos nuestro entrenamiento inicial sobre las relaciones observando de cerca a un apareja disfuncional: nuestros padres. Ellos también se perdieron un par de clases importantes sobre cómo se supone que deben relacionarse sanamente dos personas.

Seguramente, si tus padres terminaron divorciándose, te tocó ver cómo atravesaban por un proceso bastante destructivo y doloroso para todos.

Si siguen juntos, es altamente probable que su matrimonio no sea el más feliz, incluso, que casi no se hablen. Y de intimidad ni hablemos, quizá sea nula desde hace muchos años. Solo una muy reducida minoría de las parejas permanecen juntas y felices, así que no te sientas mal.

Otro reducido porcentaje es el de las parejas que terminan su relación de una manera saludable y amistosa, pero la gran mayoría se enfrentan a finales abruptos o extienden relaciones sin futuro hasta que uno o los dos terminan completamente desgastados.

Nunca nos han dicho cómo terminar una relación, y mucho menos cómo identificar cuál es el momento adecuado para hacerlo. Y deberían hacerlo, porque todas las relaciones, sin excepción, terminan.

Ya sea que la pareja se rompa, o que uno muera. No hay forma de evitarlo. Y lidiar con estas rupturas es algo que deberemos hacer no una, sino varias veces en la vida. Es mejor aprender a hacerlo bien ¿no?

Existe una forma de terminar con responsabilidad, amor y respeto. Requiere de un gran ejercicio de consciencia hacer las cosas bien, pero vale la pena para ambos.

A continuación, enlistamos las cinco mejores maneras de dejar a tu pareja:

1.- Admite tu responsabilidad en la ruptura

Es realmente sencillo culpar a tu pareja de causar los problemas que te han llevado a decidir romper con ella. Pero recuerda que, excepto raras excepciones, se requiere de dos personas para mantener las conductas y los patrones de comportamiento.

Culpar de todo a la contraparte es una de las mejores maneras de asegurarte de que las cosas acabarán mal. Tomar responsabilidad significa ser capaz de responder a una ruptura desde un punto de voluntad y decisión, en lugar de uno de reacción a lo externo.

Sea como sea que hayan llegado las cosas a su fin, es muy probable que te sientas herido o enojado. Tienes permiso de sentir esas emociones de manera plena conforme aparecen y desaparecen, pero no a actuar basándote en ellas. Recuerda que son transitorias.

El enojo, el desprecio y el desdén son tóxicos no solo para la persona con la que terminas, también para ti, pues te causarán remordimientos en el futuro.

Si necesitas quejarte y hacer catarsis, hazlo con tus amigos cercanos o con tu terapeuta, no en el momento de romper con tu pareja.

Este es un momento para cuidar de ti mismo y para aprender a expresar el enojo de maneras saludables, sin dejar que tus emociones dirijan tus acciones o comportamiento. También, de aprender a calmarte antes de tomar decisiones importantes.

La responsabilidad es la capacidad de admitir que tú eres o fuiste parte del problema cuya consecuencia es la ruptura, por muy molesto que te sientas con el otro. Recuerda que entraste por voluntad propia en esta situación, y que lo más probable es que tú tampoco seas perfecto.

Aceptar esto implica una gran dosis de valentía y de honestidad, para admitir que también tus acciones provocaron la pérdida de la confianza y de la intimidad en la relación.

Pregúntate a ti mismo si en todo momento te mantuviste leal a tus propios valores y principios. Si no traicionaste la confianza de tu pareja nunca, si fallaste al momento de expresar tus necesidades y tus sentimientos.

Seguramente, una o varias respuestas te llevarán a admitir que al menos en parte, la responsabilidad también es tuya. Hacer esto puede parecer difícil al momento, pero ayuda bastante a disminuir las cargas de culpa y de dolor que acarrean las rupturas.

En lugar de decir “termino contigo porque hiciste…” Intenta con:

“He estado analizando profundamente mi papel en el desastre que creamos. Reconozco que cometí errores y me disculpo por ellos. Ahora sé qué fue lo que causó que nuestros sentimientos hacia el otro cambiaran, y por eso necesito terminar nuestra relación ahora, antes de que cause más daño”.

2.- Habla con honestidad, claridad y certeza

Comienza por expresar honestamente cómo te sientes. ¿Estás herido, enojado, asustado? ¿Te sientes vulnerable? Acepta todo lo que estás sintiendo, y compártelo de una manera clara y madura.

Aunque no lo creas, comenzar expresando la forma en que nos sentimos nos ayuda a calmar, disipar e incluso cambiar nuestras emociones, y eso permite un punto de partida mucho más sano para la ruptura.

El siguiente paso es determinar de dónde vienen esos sentimientos. Puedes sentir tristeza porque te das cuenta de que la relación terminó. Miedo de que la reacción de nuestra pareja sea violenta y repitamos el mismo patrón una y otra vez. Enojo por la pérdida que atravesaremos, etc.

Cuando discutes honestamente sobre tus emociones, sin culpar a la otra persona, está más dispuesta a sentir empatía y, a su vez, hablar de sus sentimientos sin culparte.

3.- Sé amable y comprensivo

Terminar una relación significativa, por mucho que esta ya no avanzara hacia ninguna parte, es una de las cosas más difíciles que existen. Una relación nunca es completamente buena o mala, y esto es lo que hace tan compleja la ruptura.

Todas inician con emociones y sentimientos positivos, y la mayoría terminan de la forma contraria. Esto se debe a que las buenas intenciones normalmente no bastan para que dos personas con personalidades y defectos diferentes se mantengan juntas y felices por tiempo indeterminado.

Pero, cuando decides terminar una relación, es importante que recuerdes estas emociones iniciales, y lo hagas precisamente desde el deseo de que una persona a la que amas esté bien.

Esta persona ha compartido contigo una parte muy importante de su vida, de su tiempo y de su cuerpo. Este simple acto la hace merecedora de toda la amabilidad y amor que puedas expresar, independientemente de lo que causó la separación.

Siempre hay dolor en el contexto de una ruptura amorosa, pero cuando la realizas desde el sentimiento de amor y no desde el desprecio o el enojo, este dolor disminuye bastante, y desaparece más rápido.

Parte del juramento hipocrático dice “no harás daño”, si modificas un poco esta frase por “minimizarás el daño en lo posible”, tendrás un buen principio para terminar una relación con amabilidad y afecto.

4.- Honra y respeta a la persona y a la relación

El honor se define como mantener algo en alta estima o aprecio. El respecto es un profundo sentimiento de admiración por el otro.

Quizá en el momento de la ruptura no sientas especial estima y respeto por tu pareja, pero recuerda que el enojo es transitorio. Lo que debes de tomar en cuenta son todos los buenos momentos que pasaron juntos, todas las cosas positivas que aprendiste.

No es necesario ni recomendable que deshonres a una persona o a la relación que tuviste con ella minimizando su importancia o hablando mal de ella. Puedes sentir mucho rencor, pero ¿de verdad te sirve de algo quejarte a los cuatro vientos de lo malos que fueron contigo?

Si mantuviste una relación por determinado tiempo, no fue porque nadie te obligara, fue porque así lo decidiste. Así que una vez que decides terminarla, lo mejor que puedes hacer es honrar lo que esta duró y centrarte en lo positivo siempre que la recuerdes o hables de ella.

5.- Cierra con broche de oro

Ya han terminado, y, si siguieron las recomendaciones previas, ambos están en un punto de afecto y amabilidad. Si bien pueden estar tristes, no están dejándose llevar por los sentimientos negativos y procuran tomarlo de la manera más madura posible, pero, probablemente aún duela bastante.

Esa sensación de pérdida puede minimizarse todavía más si ambos se permiten expresar todo lo que aprendieron en la relación y las cosas buenas que obtuvieron de la misma. Agradecer y aceptar esto es una gran forma de comenzar un nuevo ciclo con menos cargas emocionales negativas.

Siempre serán importantes en la vida del otro, solo que ahora, de una forma distinta.

¿Te ayudó este artículo a disipar tus dudas de cómo terminar con tu novia de la mejor manera?

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