19 Trucos Para Enloquecer A Un Hombre En La Cama

Seguro que sabes una o dos cosas sobre cómo predisponer a tu pareja para la intimidad. Después de todo, besar ha sido parte de tu repertorio desde que comenzaste a hacerlo en la adolescencia.

Pero si no estás usando tu boca a todo su potencial, lamentamos decirte que estás desperdiciando una de las herramientas eróticas más potentes que existen. Porque tu boca es capaz de muchas cosas que no conocías.

Tu boca puede producirle a tu pareja una increíble variedad de sensaciones placenteras. Puedes dar pequeñas mordidas traviesas, ejercer succión sobre zonas sensibles, presionar con tus labios detrás del cuello, lamer, soplar, etc.

Todos los chicos tienen una o dos zonas erógenas que con la estimulación correcta, pueden volverlos locos.

Todo esto es básicamente parte de un juego previo óptimo. Hoy vamos a darte una guía completa para que tu boca sea la mejor aliada para excitar y satisfacer a tu pareja. Sin prejuicios ¿Eh?

1.- Presta atención a sus orejas

Las orejas están diseñadas para recoger las sensaciones más sutiles. Así que, aunque esta es una de las vías más directas para mandar al cielo a tu pareja, recuerda que cuando se trata de las orejas, menos, es más.

Coloca tus labios muy cerca del oído de tu pareja y comienza dejando que sienta tu respiración y ¿por qué no? algunos anticipos bastante explícitos de lo que le harás luego.

A los hombres les encanta escuchar eso. Una vez que sus nervios estén sensibilizados, con mucha delicadeza deja que tu lengua recorra la parte externa de la oreja.

Cuando sientas los primeros temblores de excitación, toma el lóbulo de su oreja entre tus labios y succiona gentilmente.  Despertar esta zona erógena predispone el resto de las que se encuentran distribuidas en el resto del cuerpo.

2.- No olvides sus dedos

Una de las cosas que más excita a los hombres es que una mujer lama y succiones sus dedos.  Al parecer, de inmediato les evoca otro tipo de actividad oral que los vuelve locos. Así que aprovecha esto en tu favor.

Coloca la punta de tu lengua en la base de sus dedos, justo en esos sensibles pliegues, y explóralos con sutileza.

Tampoco se trata de dejarle la mano llena de saliva. Poco a poco ve subiendo dedo por dedo y termina chupando cada uno desde la base, succionando con fuerza moderada. Si quieres excitarlo aún más, míralo a los ojos mientras lo haces.

3.- Besa el techo de su boca

Si crees que ya has explorado cada milímetro de la boca de tu amado, intenta estimular el techo de su boca o paladar.

Cuando estén en medio de un beso muy intenso que tenga buenas posibilidades de terminar en sexo, asegúrate de ello curvando la lengua ligeramente hasta que puedas estimular la parte trasera de sus dientes superiores.

Cuando las personas besan, siempre van a la lengua, y eso está muy bien, pero hay otras partes super sensitivas que también vale mucho la pena comenzar a explorar.

4.- Acaricia su rostro con tus labios

Con los labios bien secos (y esto incluye no traer brillo labial ni nada que pueda arruinar la experiencia), acaricia con tu boca y muy lentamente su rostro. Comienza con su frente haciendo pequeños movimientos, como si te arrepintieras.

Luego baja a las mejillas, sube de nuevo a los ojos y juguetea con sus pestañas. Lentamente ve bajando por la nariz y ve hacia su barbilla antes de terminar en su boca.

Esta es una manera súper sexy de anticipar un beso lleno de pasión. Para cuando su boca por fin se junte con la tuya, estará muriéndose de ganas de besarte, y seguramente de algo más.

5.- Provoca su cuello

Muy pocas cosas indican tan claramente el deseo de intimidad física subida de tono con una persona como los besos en el cuello.

Nunca desaproveches todo el potencial erótico de esta área. Recuerda que es una zona muy sensible, así que nada de mordidas. Y a menos que a tu pareja le gusten, mucho menos de chupetones.

Solo besa suavemente y usa tu lengua subiendo y bajando. Si lo suyo es el juego rudo, puedes permitirte una mordida muy suave justo debajo de la zona de las orejas. Quizá uno que otro gruñido de pasión.

6.- Usa tu lengua

Si crees que ya sabes usar la lengua de todas las maneras posibles, quizá no has experimentado con la textura suave y lisa de la parte inferior. Así que a explorar todas las sensaciones que esta parte puede provocar en las zonas erógenas de tu amado.

Prueba con los pezones, que por lo general son una zona sensible de los hombres que ignoramos, pero a ellos también les encanta la estimulación aquí. Sabes que le gusta porque, al igual que con las mujeres, de inmediato se ponen firmes y pronunciados.

Intenta variar la estimulación que haces con la lengua en esta parte, primero acariciándola gentilmente con la parte inferior de tu lengua, y luego cambiando a la parte superior, que por en contraste sentirá más áspera.

Este tipo de juego previo lo volverá loco y estará ansioso de pasar a la acción lo antes posible. Sin embargo, recuerda que alargar el juego previo casi siempre es garantía de una gran relación sexual. Así que no lo desaproveches.

7.- Besa sus muslos

Comenzando justo por encima de su rodilla, planta un beso ligero como una pluma justo allí. Y luego construye la ruta hacia arriba, incrementando la presión de tus labios en su piel mientras más lejos llegas.

Esto es exactamente lo que debes hacer para enloquecer a tu pareja  prepararlo para una gran sesión de sexo.

Las mujeres algunas veces piensan que al los hombres no les preocupa especialmente el juego previo, pero la verdad es que a la gran mayoría les encanta, y este en particular les anticipa el tipo de estimulación oral que más les gusta.

8.- Juega con la temperatura

Todo lo que vas a necesitar es una taza de café o una bebida fría para este truco.

Toma un trago, y luego presiona tus labios fríos o calientes en la parte interna de sus muñecas, subiendo por esta sensible parte a lo largo de todo el brazo.

La venas que se encuentran cerca de la superficie de esta zona la hacer muy sensible, además de que la piel es muy delgada. Si quieres llevarlo un poco más lejos, intercambia estimulación fría y caliente por todas sus zonas sensibles.

Ahora que si les gusta ponerse traviesos, puedes hacer todo esto mientras tu pareja tiene los ojos vendados y no puede anticipar qué tipo de estimulación vendrá después. Excitación a tope cien por ciento garantizada. Solo ten mucho cuidado y evita las temperaturas extremas.

9.- Besa su estómago

Entre el ombligo y el pubis de tu pareja, existe una zona muy sensible que muchas veces es ignorada en el juego previo pero que puede proveer sensaciones muy placenteras.

Simplemente enfócate un momento en besar esta parte, y no olvides descender juguetonamente hacia la línea de su pubis, haciendo frecuentes escalas en el hueso de su cadera.

Si quieres comenzar a excitarlo de verdad, comienza a succionar moderadamente, como un anticipo de lo que vendrá después, pero sin terminar de llegar a esa parte a la que se muere por que llegues.

En el caso de que tu chico haya logrado tener los pantalones puestos para este momento, explora con tu lengua la zona justo debajo del borde de su pantalón, como si buscara la manera de llegar más lejos.

Procura cumplir la promesa implícita que estos besos conllevan, de otro modo, puedes decepcionarlo bastante. Si este tipo de actividad oral no es lo tuyo, siempre puedes jugar en otro sitio.

10.- Dale un masaje sin manos

Cuando no tenemos las manos disponibles para agarrar algún objeto, es muy común que utilizamos la boca. Bueno, lo mismo sucede con este tipo de masajes.

Deja que tu pareja se tumbe boca abajo y comienza a darle un gran masaje con la boca, comenzando por los hombros. Luego pon especial atención a los omóplatos, baja suavemente por la espalda y no olvides ejercer una buena presión en la espalda baja.

Juega con sus glúteos y no olvides que la parte en la que se unen con los muslos es muy sensible. Puedes llegar hasta los tobillos y los pies si a tu pareja le gusta este tipo de estimulación.

11.- Haz que tu boca vibre

Esta es una de las utilidades que probablemente no habías visto en ese acto tan cliché de meditar y hacer “ohhhhmmm”.

Pero sí, resulta que este tipo de vocalizaciones provocan que toda la zona de la boca se llene de vibraciones que pueden ser muy placenteras para tu pareja.  Intenta hacerlas mientras succionas los lóbulos de sus orejas, sus labios, sus dedos y, sin duda tú sabes dónde más.

12.- Presta atención a las rodillas

Esta es una zona erógena que tiene la desgracia de nunca ser considerada como tal. Pero las rodillas y sobre todo la parte detrás de las mismas, están llenas de terminaciones nerviosas, justo como la parte interior de los codos.

Un poco de estimulación con tu lengua en esta parte le generará sensaciones súper intensas porque además, de seguro no está acostumbrado.

Solo mide su reacción con cuidado, a muchas personas no les encantan estas sensaciones en esta parte o en los tobillos, o les generan más bien bastantes cosquillas.  Y no es precisamente el mejor momento para provocar un ataque de risa ¿O sí?

13.- Succiona sus labios

Hay una gran razón por la cual la succión es una sensación tan placentera y no solo es la estimulación inmediata que brinda.

Además, cuando succionamos una parte del cuerpo, lo que está sucediendo debajo de la piel es que esa zona se está llenando de irrigación sanguínea, lo cual sensibiliza los nervios y por tanto toda la parte en cuestión.

Así que si quieres que alguna parte de él sea más sensible, solo succiónala con gentileza.

14.- Juega con su torso

Así como a las mujeres nos gusta recibir atención erótica en todas las partes de nuestro cuerpo, también a los hombres.

Por eso, no desatiendas ninguna parte de su torso y aunque sea besa y lame una vez cada centímetro de su piel antes de pasar a preliminares más intensos. Créeme, te lo agradecerá.

15.- Introduce nuevas sensaciones

Hay más de tu boca que solo la lengua. Los labios y los dientes, junto con esta, pueden combinarse en un montón de sensaciones únicas. Así que en cada zona erógena, succiona, muerde muy levemente, lame y besa.

16.- Comienza a hablar

La boca sirve para muchas cosas. Saborear, besar, lamer, morder… y hablar. A los hombres les encanta la estimulación auditiva.

Así que deja de lado los prejuicios y déjalo escuchar lo que siempre ha querido. Hablar en el sexo es una excelente manera de explorar las fantasías de ambos y de llevar la excitación al tope.

17.- Llámalo y dile cosas sensuales

En la misma línea de lo anterior, si no tienes a tu amado a la mano, siempre puedes hacerle una llamada ardiente y decirle con tu boca todas las cosas que le harás cuando caiga en tus brazos. Que no te sorprenda que toquen a tu puerta media hora después de una llamada de este tipo.

18.- Prolonga el juego previo

En la medida en la que las ganas de tu pareja y las tuyas lo permitan, intenten prolongar el juego previo lo más posible.

Una de las maneras más sensuales de hacerlo es estar a punto de llegar al momento crítico, retroceder y volver a empezar. Hazlo una vez más, y listo, ya puedes ir con todo.

19.- Experimenta con otras partes de su cuerpo

Bueno, sabemos cuál es la palanca de mando de los hombres. Pero esto también se debe a que están muy mal acostumbrados a focalizar su erotismo allí. Y aunque no tiene nada de malo que justo esa sea la cereza del pastel, debes prestar atención a todo su cuerpo antes.

Ahora ya lo sabes, no se trata de ir directo al grano, si no de preparar el camino para un orgasmo intenso, placentero y prolongado a partir de un juego previo súper erótico.

 

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